Un 2 de febrero de 1971 en Ramsar, Irán, se llevó a cabo la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional para debatir sobre su importancia y necesidad de prevención.

Desde entonces, en esta fecha se conmemora el Día Mundial de los Humedales con el fin de resaltar la búsqueda por la preservación de aquellas extensiones de tierras húmedas como los pantanos, arrecifes de coral, lagos y ríos.

Cada humedal está formado por una serie de componentes físicos, químicos y biológicos como agua, suelos, nutrientes, especies animales y vegetales. Los procesos entre estos componentes y dentro de ellos, permiten que el humedal desempeñe ciertas funciones (control de inundaciones, protección contra tormentas, etc.), y genere productos (vida silvestre, pesquerías, etc.), así como valores intrínsecos o atributos (diversidad biológica, importancia cultural).

En el mundo existen 2250 humedales de Importancia Internacional o ‘sitios Ramsar’, que están protegidos por los beneficios que brindan al país y al mundo. Bolivia es el primer país en el mundo con mayor cantidad de sitios Ramsar. Los humedales de interés internacional bolivianos son 11 y ocupan una extensión de más de 14 millones de hectáreas: Los Lípez, Lago Titicaca (Sector Boliviano), Cuenca de Tajzara, Bañados del Izozog y el río Parapetí, Palmar de las Islas y las Salinas de San José, Pantanal Boliviano, Laguna Concepción, Lagos Poopó y Uru Uru, Río Blanco, Río Matos y Río Yata.

“Los humedales son esenciales para ofrecer servicios ecosistémicos relacionados con el agua, como son el suministro de agua potable para el consumo, agua para la agricultura, agua de refrigeración para el sector energético y regulación del caudal de agua (por ejemplo, regulación de crecidas). Junto con el papel que desempeñan en el control de la erosión y el transporte de sedimentos, los humedales también contribuyen a la formación de tierras y, por lo tanto, a la resiliencia ante tormentas. Dan, además, una amplia variedad de servicios que dependen del agua, como la producción agrícola, la pesca y el turismo”, según la Convención de Ramsar.

Ecosistemas acuáticos en Bolivia
En estos últimos años, se están dando importantes avances con tendencia a la conservación de las áreas naturales, sin embargo, se puede notar una representación insuficiente de ecosistemas acuáticos en el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Este aspecto ha dado lugar a una preocupación por encarar de manera integral la conservación de estos ecosistemas de singular importancia.

La generación de información sobre humedales y recursos hidrobiológicos de Bolivia se ha incrementado de manera notable. Las actividades más importantes, se han centrado en la cuenca del Altiplano (c. del lago Titicaca) y la región del Beni central (c. del Mamoré) en las tierras bajas.

El primer inventario de los Humedales de Bolivia fue realizado en 1986, como parte del inventario de los Humedales de América del Sur de Scott y Carbonell. En 1996, bajo la coordinación de Humedales para las Américas, se llevó a cabo una actualización del inventario de humedales de Sudamérica, en el cual los humedales de Bolivia fueron incluidos en las regiones denominadas Andes del Sur y Beni-lzozog.

Entre 1995 y 1997, a iniciativa de la Dirección Nacional de Conservación de la Biodiversidad y de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, se llevaron a cabo estudios base para determinar el potencial de la zona norte de Amortiguación de la Reserva de la Biosfera Estación Biológica del Beni, como sitio Ramsar.

Actualidad
La sequía y la contaminación en el lago Titicaca son la mayor preocupación de los pobladores de San Pedro de Tiquina, municipio ubicado en el departamento de La Paz. Los comuneros aseguran que las aguas del Lago Menor del Titicaca o Lago Wiñay Marka retrocedieron al menos 20 metros en la comunidad de Santiago de Ojje provocando la pérdida del 60% de sus cultivos de papa y haba al no contar con esa agua para el riego.

Pero esto es apenas una muestra de lo que ocurre con este tipo de ecosistemas. La agricultura extensiva, la contaminación, el sobrepastoreo y el cambio climático amenazan a los humedales de importancia internacional de Bolivia, así como también la actividad minera y forestal, la sobreexplotación de recursos hídricos, la introducción de especies exóticas e invasoras y el turismo no regulado.

El caso más grave es la desaparición del cuerpo de agua del lago Poopó, impactado por la sequía y la actividad minera. En la cuenca endorreica también están Los Lípez compuesto por más de 30 lagunas como la Colorada. Estos humedales están impactados por la sequía y en las tierras bajas por el pastoreo y la falta de planificación.

Santa Cruz

En el departamento se encuentran cuatro de los 11 sitios Ramsar que tiene Bolivia. Los sitios Ramsar de este departamento están ubicados dentro de las áreas protegidas: El Pantanal (El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Pantanal Otuquis), El Palmar de las Islas Salinas de San José y los Bañados del Izozog y el Río Parapetí (PN y ANMI Kaa Iya del Gran Chaco) y Laguna Concepción (en el área protegida y UCPN Departamental Laguna Concepción).

Al igual que a escala mundial, entre los principales factores que dañan estos ecosistemas está el avance de la frontera agropecuaria, la contaminación y el cambio climático.

Un estudio realizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), por encargo del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCE), acerca del cambio de uso de suelo y sus efectos actuales y futuros, demostró que la deforestación en Ascensión de Guarayos se incrementó de 87 a 171 mil hectáreas del 2005 al 2018, lo que significa un aumento de un 97 por ciento. 

La riqueza natural del municipio enfrenta presiones y amenazas promovidas por una visión desarrollista enfocada en el cambio de uso del suelo.

El municipio de Ascensión resguarda 510 mil hectáreas de bosques que interactúan con humedales muy importantes para la vida de seres humanos y de animales, en la extensa llanura de ecosistemas naturales se encuentra la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Guarayos y la Reserva Forestal Guarayos, que fue creada en 1996, tiene una extensión de 1.200.000 hectáreas que se extiende también por los municipios de El Puente y Urubichá.

En la provincia Guarayos están devastando sus bosques y secando y contaminando sus ríos, sus pantanos y los bolsones de agua subterráneos y profundizando la sequía.

Desafíos
La alta representatividad de humedales en Bolivia exige una estrategia de conservación y manejo que se puede resumir en elaboración de políticas específicas que definan los criterios para la selección de humedales. 

Asimismo, la participación de toda la población local en la protección y manejo de ecosistemas húmedos a través de la información sobre la importancia de los humedales y el desarrollo de programas de educación ambiental. 

Finalmente, fomentar el uso adecuado de los ecosistemas acuáticos y sus recursos, combinando los conocimientos tradicionales rescatados con los insumos científicos actuales.

*Con información de Miguel Ángel Crespo, de Productividad Biosfera Medio Ambiente (Probioma). 

Por: El Deber

Por Taxi Noticias

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