Luis Arce Catacora cumplió ayer sus primeros 100 días en la Presidencia de Bolivia en medio de la crisis sanitaria causada por la segunda ola del coronavirus que ha provocado el aumento de contagios y de muertes en el país. También lo encuentra en la recta final de la campaña para las elecciones subnacionales, donde el MAS, según las encuestas, pierde las alcaldías de las ciudades del eje central, y a la espera de resultados en las medidas dirigidas a reactivar la economía que el año pasado sufrió un decrecimiento estimado del 11%, atribuido, principalmente, a los efectos de la pandemia.

Desde el Gobierno advierten de que las crisis sanitarias y económicas, generadas por el Covid-19, ocasionan una distorsión en la evaluación en los primeros 100 días de gestión del mandatario porque desde que asumió funciones, el 8 de noviembre de 2020, ha tenido que tomar decisiones para atender emergencias.

Todo lo contrario se ve desde la oposición. Representantes de Comunidad Ciudadana y de Unidad Nacional coinciden, por separado, en que Arce ha emitido señales de que es la continuidad del expresidente Evo Morales. Aseguran que el hombre que ganó las elecciones de octubre del año pasado con el 55% de los votos no está gobernando para todos los bolivianos, recriminan que utiliza la justicia como método de persecución a sus adversarios políticos. Además, cuestionan que las medidas aprobadas por la mayoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional no están arrojando los resultados para reactivar la economía.

Al momento de asumir Arce anunció “una nueva etapa en nuestra historia y queremos hacerlo con un gobierno que sea para todas y para todos. Sin discriminación y nuestro gobierno buscará reconstruir nuestra patria”.

Visiones encontradas

Antes de apuntar los logros en los primeros 100 días del Gobierno, el ministro de Justicia, Iván Lima, mencionó que el presidente Arce no ha tenido una etapa de transición porque recibió un país en crisis económica, con los casos de Covid-19 en ascenso y con inestabilidad política. Además de eso, fue aprobada la elección de gobernadores y alcaldes que contamina la reconciliación entre bolivianos.

El ministro Lima destacó como aspectos positivos la adquisición de 20.000 dosis de vacuna Sputnik 5, que llegaron al país el 29 de enero. En economía destacó las medidas rápidas, como la aprobación del impuestos a la riqueza, la distribución del Bono Contra el Hambre, el diferimiento de créditos, la reducción de los gastos corriente entre el 10% y el 26% y el decreto de amnistía e indulto, convertido en proyecto de ley, que, según Lima, busca evitar la arbitrariedad de la justicia. “Es una locura que existan bolivianos perseguidos desde 2005”, dijo Lima, que lamentó la demora en la reforma judicial.

En contrapartida, el diputado Erwin Bazán (Creemos) afirmó que esa ley busca exculpar a Morales y a los militantes del MAS del fraude electoral de 2019, que fue el origen de todo el conflicto de octubre y noviembre, pero pretende criminalizar a los militares, policías y ciudadanos que evitaron la explosión en la planta de Senkata y la toma de la ciudad de Cochabamba.

El exdiputado y exembajador de Bolivia en Brasil, Jerjes Justiniano, coincide en que no puede existir una evaluación ecuánime porque hay factores que impiden identificar si existe una labor positiva o negativa del Gobierno. Sin embargo, destacó que se ha mantenido la estabilidad del dólar. “Eso es bueno para las masas populares”.

Desde el otro lado, el excandidato a la Vicepresidencia por Comunidad Ciudadana, Gustavo Pedraza, dijo que la primera etapa de la gestión de Arce sirvió para mostrar que continuará con el estilo de gobierno de Morales. “Empezó con el manejo de la justicia para liberar a los acusados del fraude electoral y comenzaron a utilizar los bienes públicos y del Estado para favorecer a sus candidatos”. Recordó que Arce asumió la Presidencia con la promesa de una recuperación rápida de la economía, lucha contra la pandemia y un cambio en la forma de gobernar, pero ha hecho todo lo contrario, apuntó Pedraza.

En la misma línea, Samuel Doria Medina, jefe nacional de UN, mencionó que una de las señales más preocupantes de Arce es que no está gobernando para todos los bolivianos, sino para favorecer a los que están con el MAS “Lamentablemente hemos visto al presidente en campaña para apoyar a sus candidatos. También hemos visto mucha rapidez para buscar venganza contra la Policía, las FFAA y otras instituciones por los hechos de 2019, pero no hay señales de reconciliación de la que habló Choquehuanca. También califica de preocupante la falta de un plan económico. “Se ha lanzado medidas aisladas y, lamentablemente, atribuyen los errores al gobierno de transición”.

Por Taxi Noticias

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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