El Colegio de Economistas de Santa Cruz indica, a través de un comunicado oficial, que en toda economía los precios son valores determinados por la ley de la oferta y la demanda, y en el caso de los commodities o materias primas, el precio internacional estará determinado por la oferta y demanda internacional, por lo que consideran que las ‘bandas de precios’ solo dañan la economía boliviana.

El pronunciamiento de los economistas surge ante las medidas de emergencias adoptadas por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) en rechazo a la implementación de bandas de precios para la harina de soya, la exigencia de libre exportación sin cupos de abastecimiento y el uso de biotecnología para incrementar la producción agrícola.

En este sentido, mencionan que las bandas de precios son básicamente controles de precios máximos; es decir que alguna parte de la producción total no estará sujeta a la oferta y demanda. Entonces, en caso de haber un precio superior al techo, el productor desaprovechará la oportunidad de vender en mejores condiciones y, por el contrario, si el precio es tan bajo que no cubra ni los costos de producción, el agricultor estará desprotegido y deberá asumir las pérdidas. Esta es la situación de desventaja que reclama el productor agrícola.

El Colegio de Economistas considera que la mejor estrategia para el Gobierno boliviano es dejar funcionar al mercado y, en paralelo, fomentar a que los agricultores incrementen su producción principalmente con el aumento de la productividad, mediante acciones como liberar el pleno uso de la biotecnología, brindar asistencia técnica hacia mejores prácticas agrícolas, facilitar el registro de maquinaria para garantías no convencionales, impulsar la mecanización y apoyar la comercialización, brindar seguridad jurídica, etc.

No hubo precios fijos para la quinua

El documento enviado a la redacción revela que en el caso de la quinua o grano de oro boliviano como se conoce, pero que se produce en la región andina. Ante la subida del precio internacional, el Gobierno impulsó a que los productores aprovechen este boom y fue así que ampliaron la superficie cultivada y mejoraron sus condiciones de producción. 

Si bien, en sólo cinco años, el precio de la quinua en el mercado interno pasó de Bs 250 a Bs 800, y a pesar de ser la quinua un producto muy importante para la alimentación en vastas regiones pobres de Bolivia, acertadamente el Gobierno nacional no puso  ‘bandas de precios’ ni ninguna otra traba a su producción. Como resultado, los productores de quinua pueden producir más para el país y han mejorado sustancialmente la condición de los pobladores las zonas productivas.

Así, los economistas cruceños insisten en rechazar y reflejar su desacuerdo con la fijación de precios establecida por el Gobierno, porque afectan a la cadena productiva, en este caso de la soya, que es el producto de estrella del oriente boliviano .

Asimismo, observan que se distorsiona el mercado y perjudica la reactivación económica del país y la urgente generación de empleo. Por el contrario, se sugiere que sector agrícola más bien sea potenciado con las acciones arriba descritas y se aproveche su capacidad de captar divisas que repongan la pérdida progresiva de las Reservas Internacionales Netas (RIN).

Por Taxi Noticias

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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