La persona más anciana de Europa, la monja francesa André, celebró el jueves su cumpleaños 117 con un pastel y una plegaria después de derrotar al coronavirus hace unas semanas.

La hermana André, quien superó la gripe española hace más de un siglo, dijo que el día le había traído una inmensa alegría.

«Me reunió con todos los que quiero y le agradecí a Dios por tenerlos», dijo Lucile Randon, quien tomó el nombre de hermana André cuando se unió a una orden católica en 1944.

Después de una misa en la capilla privada de su residencia de ancianos, la hermana André se sentó serenamente en su silla de ruedas, con sus manos enlazadas, al recibir la bendición del obispo de Tolón.

Las restricciones del COVID-19 hicieron que su familia no pudiera visitar a la monja, que es ciega pero tiene un espíritu vivaz. La oficina del presidente Emmanuel Macron fue uno de los tantos que la llamaron para saludarla.

Nacida el 11 de febrero de 1904, la hermana André ha sido testigo de dos pandemias. Era una adolescente cuando atacó la gripe española, que infectó a la tercera parte de la población mundial entre 1918 y 1920.

Su hermano murió, una de las al menos 50 millones de vidas perdidas durante esa pandemia, pero ella no se infectó.

La hermana André dio positivo de coronavirus el 16 de enero, pero no presentó síntomas.

«No, no tuve miedo porque no tenía miedo a morir (…) Estoy feliz de estar con ustedes, pero me gustaría estar en otro lugar, unirme a mi hermano mayor y a mi abuelo y abuela», dijo al canal de televisión BFM a principios de esta semana.

La hermana André es la segunda persona viva más longeva del mundo, según el Gerontology Research Group. La más anciana es la japonesa Kane Tanaka, que tiene 118 años.

Por Taxi Noticias

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *