La vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández, lanzó un fuerte alegato ayer en el que acusó al poder judicial de persecución en una causa en su contra conocida como «dólar futuro», que, según ella, se «manipuló y armó al calor del proceso electoral» en 2015.

«El lawfare (guerra judicial) sigue en pleno apogeo. (Este proceso) no solo es un leading case (caso ejemplar) del lawfare (guerra judicial), sino de la intromisión y manipulación del poder judicial en los procesos electorales y en la política argentina», declaró la expresidenta (2007-2015) en una audiencia realizada de forma remota.

En la causa iniciada en octubre 2015, se acusa al entonces gobierno de Fernández de cometer una defraudación con los contratos de compra de dólares a futuro, un instrumento legal de política monetaria, y de haber hecho perder unos 55.000 millones de pesos (572.000 dólares al cambio de entonces) al Banco Central.

La denuncia había sido presentada por dos dirigentes de la oposición tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales de octubre de 2015, que luego se definieron en balotaje con el triunfo de Mauricio Macri (2015-2019).

Fernández, que está procesada en nueve causas de supuesta corrupción, acusó al poder judicial de «velar por los intereses del poder económico», en su intervención de fuerte tono político, transmitida por YouTube y replicada en directo por los canales de noticias.

«Estamos en un momento muy grave institucional de la República Argentina, no pueden seguir comportándose como una corporación», lanzó a los jueces, pocos días después de que el mandatario, Alberto Fernández, relanzara una propuesta de reforma judicial, demorada por la pandemia que semiparalizó al Congreso el año pasado.

«Apliquen la Constitución»

«Mi abogado me dijo que tengo que pedir el sobreseimiento. Voy a pedir que apliquen la Constitución. Aplicar la ley, que es lo que vengo reclamando. No les voy a pedir el sobreseimiento, hagan lo que tengan que hacer», dijo al concluir su alegato.

Antes de las presidenciales de 2015, el Banco Central pactó ventas de divisas a futuro con el propósito de desalentar expectativas de devaluación en un contexto de control de cambios. Pero al asumir Macri en diciembre de 2015 levantó el control de cambios y la moneda se devaluó en más del 30 por ciento.

«Fui acusada de beneficiar a mis amigos. La realidad era que ningún amigo, ningún funcionario de nuestro gobierno tenía contratos futuros. Los que los tenían eran los amigos de Macri y sus funcionarios. Y cuando llegaron al gobierno pactaron la tasa de interés que le iban a pagar a sus propios contratos que ellos habían hecho antes, sabiendo que iban a devaluar», afirmó la exmandataria.

Macri y sus funcionarios «llegaron al gobierno, devaluaron, usufructuaron la devaluación en los contratos de dólar futuro y los que estamos sentados acá y acusados somos nosotros», agregó.

En 2020, un peritaje contable realizado por expertos de la Corte Suprema de Justicia «determinó que nunca hubo un perjuicio» contra el Banco Central, afirmó.

Además de la exmandataria, declararon su exministro de Economía y actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, el entonces titular del Banco Central Alejandro Vanolli y su segundo Miguel Angel Pesce, quien ahora ocupa la presidencia del BCRA.

Por Taxi Noticias

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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