El jueves 22 de abril de 2021 quedará marcado para el sector productivo. El Gobierno hizo conocer dos medidas que complican la actividad agrícola y ganadera. La administración de Luis Arce Catacora decidió derogar los decretos que allanaban el camino para un mayor uso de biotecnología en el campo y estableció restricciones para la exportación de carne de ganado vacuno. Ambas medidas complican los acuerdos logrados entre los dos sectores con el expresidente Evo Morales, jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), actual partido de Gobierno.

El presidente Arce promulgó ayer el Decreto Supremo 4490, para la abrogación de los Decretos Supremos 4232, de 7 de mayo 2020; 4238, de 14 de mayo de 2020 y 4348, de 22 de septiembre de 2020, emitidos durante el Gobierno de transición.

Estas normas promovían el uso de biotecnología, por ejemplo, el decreto 4232 autorizaba de manera excepcional al Comité Nacional de Bioseguridad, establecer procedimientos abreviados para la evaluación del maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya, genéticamente modificados para el abastecimiento del consumo interno y la venta externa..

La medida se veía venir. En marzo, el viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Magin Herrera López, anticipó lo que hizo público el presidente Arce.

“Quiero reiterar el compromiso de nuestro Gobierno para luchar contra el cambio climático y proteger los derechos de la Madre Tierra y en esta línea ayer aprobamos dos decretos: el primero para proteger la fauna salvaje que vive en Bolivia y (en el) otro decreto eliminamos el abuso del gobierno de facto que introdujo (…) sin sonrojarse toda la cadena de transgénicos a nuestro país (para cultivos) de trigo, maíz y todo”, dijo Arce, cuando dio a conocer la medida, justamente lanzada en el Día de la Madre Tierra.

Reacciones

Las posturas contra la medida no tardaron. Los primeros en protestar fueron los productores de soya. Para los agricultores la medida implica un retroceso a negociaciones que se realizaron, incluso durante la gestión del exmandatario Evo Morales.

“En el Gobierno del presidente Evo Morales ya logramos un acuerdo para avanzar con la evaluación y aprobación de los eventos en soya HB4 con tolerancia a sequía y con el evento Intacta, con el objetivo de generar excedentes que puedan ser destinados a la producción de biocombustibles y contribuir a la soberanía energética del país”, indicaron desde la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) mediante un comunicado.

Además, desde la institución indicaron que la medida ata de manos a los agricultores que no podrán acceder al uso de semillas resistentes a los cambios climático y las plagas.

“Es un gran retroceso para el sector productivo del país, impide que miles de productores bolivianos accedan a esta tecnología para mejorar su productividad y disminuir los riesgos de pérdidas por efectos climáticos adversos, como la sequía y el ataque agresivo de plagas, como el gusano cogollero en el cultivo de maíz”, sostiene el comunicado.

Para Anapo, la decisión del Gobierno no es la señal más adecuada para mostrar que existe la voluntad de generar mejores condiciones al sector productivo.

“Debemos priorizar el aumento y la mejora en la productividad de los cultivos y que, para ello, necesitamos el uso de nuevos eventos de organismos genéticamente modificados en los cultivos de soya y maíz, principalmente”, indicaron desde la institución.

Isidoro Barrientos, presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (Cappo), dijo que la biotecnología es una herramienta que el sector necesita implementar para afrontar los cambios climáticos, las plagas e incluso malezas.

El dirigente sostuvo que, como productores, pedirán una ley agrícola “para que los gobiernos venideros no estén abrogando o cambiando esos decretos de acuerdo a su criterio político”.

Por otro lado, desde Anapo indicaron que insistirán y plantearán al Gobierno un pacto productivo que permita facilitar el acceso al uso de nuevos eventos de Organismos Genéticamente Modificados, en soya y maíz, con el objetivo de aumentar la producción para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria.

Exportación restringida

Otro balde de agua fría para el sector productivo fueron las restricciones a la exportación de carne vacuna. Inicialmente, el Gobierno había anunciado la suspensión temporal, para resguardar la seguridad alimentaria del país.

Esto debido al anuncio de paro de los carniceros que denunciaron un incremento en el precio del kilo gancho de la proteína y que amenazaron con ir a un paro de cinco días, desde hoy y cortar el abastecimiento del alimento.

“Hemos sacado una resolución biministerial donde estamos suspendiendo las exportaciones de la carne porque, así como lo he dicho en mi discurso inicial, primero la comida para los bolivianos. Nadie va a sufrir de hambre en Bolivia”, señaló ayer en la mañana Remmy Gonzales, ministro de Desarrollo Rural y Tierras.

Luego la autoridad pidió a los comerciantes “sentirse seguros de que esto se va a ir regulando, porque no sale la carne mientras no se garantice la seguridad alimentaria”.

Sin embargo, en pocas horas la información sobre el tema cambió. Luego de la conferencia de los ganaderos, mediante un comunicado de prensa, esa cartera de Estado aclaró enfáticamente “que no se suspende, ni se anula la exportación de carne, al contrario, se garantiza la seguridad alimentaria, priorizando el abastecimiento del mercado interno”.

Eso sí, desde este ministerio explicaron que se regulará la comercialización externa de la proteína animal mediante la emisión del Certificado de Abastecimiento Interno y Precio Justo.

Estos permisos para la exportación de carne serán emitidos por un Comité de Monitoreo y Abastecimiento de Carne Bovina que estará compuesto por los ministerios de Desarrollo Productivo y Economía Plural y de Desarrollo Rural y Tierras. El ministro de Desarrollo Productivo, Néstor Huanca, dijo que evaluará a las empresas exportadoras de carne a finales de abril por lo que las nuevas condiciones de exportación empezarán a aplicar en mayo.“El Certificado de Abastecimiento Interno se va a aplicar desde el primer día de mayo con el que los exportadores deben tramitar y continuar con las exportaciones”, aseguró.

Ante las primeras declaraciones hechas por el ministro Gonzales y el anuncio del presidente Arce, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) sostuvo que la restricción al acceso de la biotecnología y la suspensión de la exportación de carne de res eran “como un baldazo de agua fría para el sector productor”.

Óscar Mario Justiniano, presidente de la CAO, dijo que estas medidas desincentivarán a los ganaderos y frenará la generación de empleos en un momento en que el país necesita divisas.


Alejandro Díaz, presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz, indicó que estaban a la espera de que el Gobierno nacional les haga llegar el decreto o norma que establece de forma legal la suspensión temporal de la exportación de carne.

“Incentivar la producción pasa por tener mercados externos abiertos. Sabemos que en el tema cárnico tenemos excedentes que pueden ser colocados. En 2020 trajimos $us 120 millones al país en plena pandemia”, sostuvo.

Según datos de Fegasacruz, de los 33.000 ganaderos que se tienen registrados en Santa Cruz, solo 53 están habilitados para exportar carne.

De acuerdo con la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol) de las 1.350.000 cabezas de ganado faenadas en los frigoríficos, solo 130.000 se destinaron para la exportación; es decir, menos del 10%.

Díaz explicó que con esa exportación se logró ingresar $us 100 millones país; 70 por carne, 20 por productos lácteos y 10 por el cuero. “Es falso decir que por esa cifra hay desabastecimiento cuando el 90% va al mercado interno. Es una posición sesgada e interesada”, manifestó Díaz.

El 90% de la exportación de carne se concentra en China.

Desde la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) indicaron que las declaraciones de los comercializadores de carne, donde indican que la exportación afecta el abastecimiento interno, están muy alejadas de la realidad.

“La apertura de los mercados internacionales ha incentivado la producción ganadera incrementando los excedentes exportables, además de mejorar la calidad de la carne que se consume en el país”, explicaron.

Evo fue el principal impulsor de la exportación de carne a China

Bolivia exporta carne desde agosto de 2019. Uno de los principales actores que llevó al país a vender al exterior la proteína, fue el expresidente Evo Morales.

En julio de ese año, el exmandatario junto con la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol) hicieron el anuncio oficial de un protocolo sanitario para la exportación de carne bovina a China.

En aquella ocasión Morales dijo que la entrega del documento hacía historia en las relaciones comerciales de Bolivia con China. Además, sostuvo que se trataba de un avance para que el país sudamericano “siga liderando el crecimiento económico en la región”.

La primera carga salió el 28 de agosto de 2019, en un acto en el que participó el propio Morales.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el mercado chino importó en 2019 un total de 2.063 toneladas de carne por un valor de $us 10,6 millones.

Al año siguiente, en 2020, los despachos se dispararon y alcanzaron un volumen de 13.995 toneladas por los que se pagaron $us 58,6 millones.

Bolivia también comercializa la proteína a Rusia, aunque en menores volúmenes.

Por Condori Luis Pedro

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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