El choque entre las dos grandes potencias mundiales, Estados Unidos y China, ha marcado las últimas ediciones de la Asamblea General de la ONU, pero ayer tanto Joe Biden como Xi Jinping han buscado rebajar el tono y alejar los fantasmas de una nueva Guerra Fría.

Ese riesgo de una gran fractura que divida al mundo entre los partidarios de Washington y los de Pekín es algo que preocupa enormemente a Naciones Unidas, tal y como hoy reiteró su secretario general, António Guterres, en la apertura de las reuniones de líderes internacionales.

Sin embargo, Biden se encargó rápidamente de asegurar que su Gobierno no busca “una nueva Guerra Fría ni un mundo dividido en bloques rígidos” y, aunque defendió una “competición vigorosa” con otras potencias, evitó palabras duras como las que había usado en años anteriores su antecesor, Donald Trump (2017-2021).

El presidente estadounidense se estrenó en Naciones Unidas prometiendo una “nueva era de diplomacia” tras cerrar en Afganistán un “periodo de guerra imparable”, aunque su discurso multilateralista llegó en plena polémica por el nuevo pacto de defensa cerrado con Australia y el Reino Unido, que ha enfadado a China, pero también a aliados como Francia.

Xi, que inicialmente no tenía previsto hablar ante la ONU y que finalmente lo hizo por video, evitó en todo momento referirse explícitamente a Estados Unidos y reclamó apostar por una nueva era de cooperación en el mundo.

“El éxito de un país no implica necesariamente el fracaso del otro, porque en el mundo caben plenamente el crecimiento y el progreso conjuntos de todos los países”, defendió.

En una aparente mención al fiasco estadounidense en Afganistán, Xi señaló que se ha “demostrado una vez más que la intervención militar por fuerzas externas y la supuesta transformación democrática son sumamente dañinas”.

Quien no dudó en utilizar esa crisis para atacar a EEUU fue el nuevo presidente de Irán, Ebrahim Raisi, quien dijo que la retirada de Afganistán y episodios como el asalto al Capitolio del pasado enero demuestran que “el sistema hegemónico de Estados Unidos no tiene credibilidad, ni dentro ni fuera del país”.

“Hoy, Estados Unidos no puede salir de Irak y de Afganistán, sino que es expulsado”, aseveró Raisi en una intervención por video en la que criticó con dureza las sanciones a su país y dijo que está dispuesto a retomar las conversaciones para revivir el pacto nuclear, siempre que conduzcan a la eliminación de esas medidas.

Promesas climáticas

Tras anunciar en abril que iba a duplicar su ayuda financiera a los países en desarrollo para afrontar el cambio climático, EEUU se comprometió ayer a duplicar nuevamente esa cantidad, hasta unos 11.200 millones de dólares al año.

Esa promesa acerca el objetivo fijado en el Acuerdo de París de que los países ricos transfieran anualmente 100.000 millones de dólares al mundo en desarrollo, algo que hasta ahora no se ha cumplido y que es prioritario, según la ONU.

Talibanes piden hablar en la Asamblea General

El Gobierno talibán ha solicitado intervenir en las actuales reuniones de la Asamblea General de la ONU, que se desarrollan entre ayer y el próximo lunes.

La petición está contenida en una carta remitida a la Secretaría General de la organización por el ministro de Exteriores talibán, Amir Khan Muttaqi, en la que también se notifica el nombramiento de un nuevo representante ante Naciones Unidas, en reemplazo del actual, elegido por el anterior Ejecutivo depuesto.

La solicitud, sin embargo, no garantiza que los talibanes puedan dirigirse a los líderes internacionales, pues corresponde a un comité de la asamblea pronunciarse sobre quién debe intervenir en nombre de Afganistán, decisión que a priori no se producirá antes de que termine esta asamblea general.

Antes de esta misiva, la ONU había recibido otra del actual embajador afgano, Ghulam Isaczai, presentándose como el líder de la delegación del país en las reuniones de alto nivel de estos días.

Bolsonaro hace afirmaciones falaces en discurso

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, hizo ayer varias afirmaciones engañosas o imprecisas en a apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas, verificadas por el equipo de Factcheck de la AFP en Brasil.

“Desde el inicio de la pandemia apoyamos la autonomía de los médicos para buscar un tratamiento precoz”, dijo Bolsonaro.

Aunque afirmó haber defendido siempre el combate “al virus y al desempleo de forma simultánea y con la misma responsabilidad”, en varias ocasiones el presidente minimizó la gravedad de la enfermedad, calificándola de “gripecita”.

El presidente afirmó que “en la Amazonía, la deforestación disminuyó un 32% en agosto” en comparación con el mismo mes del año pasado, un dato exacto pero al que le falta contexto.

Según los datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) desde el inicio del año se ha perdido una superficie muy similar a la del año pasado (6.098 km2 entre enero y julio de 2020, frente a 5.944 en el mismo período de 2021).

Por Jesus

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