¿Devaluar o no la moneda nacional? La incógnita sale a relucir después de que se conociera que las Reservas Internacionales Netas del país (RIN) de Bolivia alcanzaron la cifra más baja en el último año -$us 5.276 millones hasta diciembre-, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB). Las reservas son la garantía del mantenimiento del tipo de cambio fijo, y de su existencia y cantidad depende el suministro de dólares al sistema financiero por la demanda de importaciones.

Con esta consideración, el exdirector del BCB, Róger Banegas, cree que una devaluación generaría mayores expectativas negativas y afectaría al sistema financiero. Aclaró que los depósitos del público en moneda nacional equivalen a más de $us 25.000 millones en el sistema financiero.

A su juicio, una devaluación podría provocar un pánico financiero en los ahorristas. “Debe gestionarse el ingreso de créditos externos que permitan incrementar las RIN con inyección de dólares”, anotó Banegas, al insinuar que la colocación de bonos TGN en los mercados financieros internacionales es otra alternativa que ayudaría a incrementar las reservas.

En el mediano plazo, Banegas cree que se debe dejar flotar y dirigir el tipo de cambio (no bajo el régimen fijo actual). “El déficit del sector fiscal y la demanda intensiva de dólares por parte de las empresas públicas es otro problema que debe corregirse”, puntualizó.

Bolivia mantiene la política monetaria del tipo de cambio en Bs 6,96 (venta) y Bs 6,86 (compra) por cada dólar estadounidense, invariable desde noviembre de 2011.

Para el economista José Gabriel Espinoza, una devaluación sería muy costosa, en términos de expectativas de la gente. “El tipo de cambio se ha vuelto un ancla nominal, variable a través de la cual las personas establecen la estabilidad de la economía”, refirió.

A su criterio, con una devaluación se provocaría un proceso inflacionario complejo, ya que gran parte de los insumos que utiliza la industria nacional son importados y, por lo tanto, no se ganaría competitividad en el sector exportador porque depende de aquellos insumos importados. “Al mismo tiempo se generaría problemas en el sector financiero porque una buena parte de los activos que hoy día sirven como garantía están expresados en dólares. 

En un proceso devaluatorio el valor en boliviano tiende a caer, pero, el expresado en moneda extranjera tiende a subir y, por lo tanto, ese desfase de la valoración del activo en bolivianos y el valor real del mercado generaría pérdidas al sector financiero”, anotó Espinoza, al insinuar que la estabilidad del tipo de cambio está vinculadas a tres políticas, atraer inversiones, facilitar exportaciones y racionalizar el gasto público.

Para el especialista en finanzas, Jaime Dunn, el tipo de cambio fijo es un puntal importante en la estabilidad económica y financiera del país, por tanto, no se debería tocar.

Afirma que, para incrementar las reservas, antes que tocar o pensar en el tipo de cambio, se deben considerar seis aspectos: poner énfasis en las exportaciones, adquisición de créditos en el extranjero, donaciones que se reciban del extranjero, inversión extranjera directa, apreciar las inversiones de las reservas que están en oro y las remesas que provienen exterior.

País entrampado

Para el exministro de Economía y Finanzas Públicas en el Gobierno transitorio, Óscar Ortiz, el nivel de reservas y disponibilidad de divisas están bajos debido a la incertidumbre que causó el proceso electoral, las declaraciones del actual presidente sobre una posible devaluación y el impacto del Impuesto a las Grandes Fortunas, que “en realidad un impuesto al patrimonio”.

No cree que se recuperen las RIN. Aduce que el país está entrampado por una decisión que tomó hace varios años el entonces ministro de Economía, Luis Arce, de fijar el tipo de cambio, creando una trampa de expectativas. “La decisión de devaluar es muy compleja porque el temor que cause en los agentes económicos se puede volver incontrolable”, dijo Ortiz, al anotar que para mantener la estabilidad cambiaria se debe generar más divisas, a través de exportaciones, créditos externos y atracción de inversiones.

Lectura oficial

Acerca del registro del nivel más bajo de las RIN en el último mes de la pasada gestión -$us 5.276 millones-, desde el BCB aclararon que la balanza comercial cerró 2020, según información del INE, con un saldo negativo de $us 65 millones.

Hacen notar que en diciembre se registró un déficit de $us 35 millones explicado por el mayor volumen de importaciones debido a que estacionalmente aumentan el último mes del año, respecto a otros meses. Las exportaciones, por su parte, dicen que crecieron en diciembre, respecto a diciembre del año pasado, un 1,3% y un 5,8%, con relación a noviembre.

Según el BCB, el parámetro referencial para medir el nivel adecuado de reservas internacionales, según organismos globales, es de tres meses de importaciones. 

Actualmente el indicador se sitúa en más de siete meses reflejando una cantidad suficiente para atender operaciones de comercio exterior y financieras de nuestra economía.

Por: El Deber

Por Taxi Noticias

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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