«Estamos muy preocupados por el arresto de responsables políticos y activistas de la sociedad civil», así como por los ataques a la prensa en Birmania, señalan este martes (3.02.2021) en un comunicado conjunto los jefes de la diplomacia de Alemania, Canadá, EE. UU., Francia, Italia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea (UE).

Tras condenar el golpe de Estado militar, en la misma nota los cancilleres del Grupo de los Siete países más desarrollados (G7) apelan al Ejército a «poner fin inmediatamente al estado de emergencia, restituir el poder al Gobierno elegido democráticamente, liberar a todas la personas detenidas de forma injustificada y respetar los derechos humanos y el Estado de derecho».

Califican de «extremadamente preocupantes» las restricciones impuestas por el Ejército al flujo de informaciones y subrayan que deben respetarse los resultados de las elecciones del pasado noviembre.

La población no debe ser objeto de represalias, prosigue la nota, en la que los ministros piden que se garantice el acceso humanitario a Birmania para que las personas más vulnerables puedan recibir asistencia.

«Estamos con la población birmana, que aspira a un futuro democrático», concluyen.

El Ejército interroga al presidente de Birmania depuesto tras el golpe

El depuesto presidente de Birmania, Win Myint, está siendo interrogado este miércoles en Rangún, la mayor ciudad del país, tras ser detenido el pasado lunes durante el golpe de Estado.

Myint, de 69 años, fue detenido por los militares junto a la líder birmana Aung San Suu Kyi en la capital, Naipyidó, donde estaban hasta ahora en arresto domiciliario.

«El presidente U Win Myint se encuentra en un centro de interrogatorios militar en Ragún», aseguró este miércoles (3.02.2021) a la agenica Efe una fuente cercana al político.

De momento, no está claro el paradero de Suu Kyi, pero el martes (2.02.2021) un portavoz de su formación política, la Liga Nacional para la Democracia (LND), aseguró que la premio nobel de la paz continuaba en arresto domiciliario en su residencia oficial de la capital y se encontraba «en buen estado de salud».

Myint ejercía de presidente desde 2018, aunque la líder de facto del país era Suu Kyi, nombrada como consejera de Estado, un puesto diseñado para sortear el artículo de la Constitución que veta la presidencia a quienes tengan parientes inmediatos extranjeros, lo que es su caso.

El Ejército mantiene bajo su control a los máximos líderes del país, pero ha ido liberando desde el lunes a miembros del gobierno y líderes regionales y hoy ordenó a más de 350 parlamentarios que abandonen las residencias gubernamentales en las que los tenía retenidos.

Los parlamentarios, que tenían previsto jurar el lunes sus cargos tras las elecciones de noviembre, tienen desde ayer permiso de los militares para volver a sus casas, pero, por razones que no han explicado, rechazan ahora marcharse hasta el próximo sábado.

«El Ejército ha llegado esta mañana y nos ha pedido que vayamos a casa. Nuestros líderes han decidido no ir a casa hasta el 6 de febrero. Ayer el Ejército aceptó nuestra decisión de quedarnos. Ahora nos ordenan que nos vayamos, pero no nos vamos a ir», declaró a Efe un parlamentario de la LND que prefiere no revelar su nombre.

Los golpistas declararon el lunes (1.02.2021) el estado de emergencia para mantenerse en el poder durante un año, alegando fraude electoral en las elecciones de noviembre, con la promesa de celebrar nuevos comicios y entregar el poder al partido vencedor en las urnas.

Los militares, a pesar de iniciar una «democracia disciplinada» hace una década, nunca habían renunciado del todo al poder en el país asiático al disponer del 25 % de los escaños del Parlamento y de los influyentes ministerios del Interior, Fronteras y Defensa.

CP (efe, afp)

Por Taxi Noticias

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