Con casi 70 años, Guido Menacho, y su esposa Raquel Pedraza, de 68 años, quisieron probar suerte y madrugaron ayer hasta El Remanso en busca de la vacuna contra el Covid-19. A eso de las 11:00, Pedraza se paseaba contento y apretando su brazo donde recibió la inyección, entre la gran cantidad de gente que también esperaba beneficiarse con la vacuna.

El pasado viernes, las autoridades sanitarias habilitaron la inmunización a mayores de 80 años, pero en la desesperación por lograr la protección, hasta los puntos fijos de vacunación llegaron adultos mayores de todas las edades, muchos de ellos enfermos, lo que se tradujo en largas filas y aglomeraciones. Sin embargo, como el miércoles bajó el número de afluencia de mayores de 80 años, el centro El Remanso habilitó la vacunación, incluso, a menores de 70 años.

No obstante, ayer por instructiva de las autoridades se salud la dirección del centro oficializó que la vacunación será para las personas que tienen más de 70 años.

Por la tarde, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) confirmó que desde este viernes se ampliará la vacunación al grupo comprendido entre los 70 y 79 años, en todos puestos de vacunación habilitados en la ciudad capital.

El jefe del Laboratorio El Remanso, Jean Pierre Mendoza, indicó que ya tiene una instructiva oficial para aplicar la dosis a los mayores de 70 años, pero se anticiparon por dos días por un tema de humanidad.

El jueves llegaron a vacunarse muchos adultos mayores que estaban dentro del rango de edad, acompañados de sus parejas con menos de 80, algunas de ellas visiblemente enfermas. No queríamos aglomeraciones y por eso vacunamos a algunas personas. También lo hicimos por un tema de humanidad”, sostuvo el director de El Remanso.

El profesional hizo un llamado a los familiares para que los adultos mayores no hagan fila. “Queremos pedirles a los familiares que ellos lleguen a hacer cola por sus papás, esto es una muestra de amor hacia ellos”, manifestó.

Explicó que, ante la gran demanda de vacunas, la misma gente se ha organizado para anotarse en listas de acuerdo al orden de llegada. A las 6:00, los médicos que ayudan en el control de la vacunación reciben la nómina, verifican que se cumplan con los requisitos y los que no califican deben retirarse de la fila.

La capacidad de atención de este centro es de 500 personas por día, entre las 8:00 y 14:00, pero hay días en que extienden el horario. “Si un día se llegan a registrar 600 personas, dentro de nuestras posibilidades las vamos a vacunar. No nos vamos a ir si no vacunamos a la totalidad de los que están en la fila”, dijo Mendoza.

Algunos no lograron vacunarse

Aun así, no todos tienen suerte. Martha Suárez, de 68 años, intentó ayer por segundo día consecutivo hacerse vacunar en el centro de El Remanso, pero no lo consiguió. Los dos días la mujer madrugó con la idea de recibir la primera dosis y por más que logró anotar su nombre en la lista de beneficiados, fue desechado por no tener más de 80 años. 

Esta maestra jubilada, que venció el Covid-19 recibiendo tratamiento en su casa, protestó ayer hasta las lágrimas por lo que considera una injusticia. “Ayer (por el miércoles) vacunaron a gente con 60 años, pero como no me veo tan enferma, no logré ingresar (al interior del hospital donde se inocula). Esto no es justo, yo también estoy dentro de los grupos de riesgo, soy diabética y tengo presión alta”, reclamó la mujer que a eso de las 11:00 seguía en el lugar, bajo la sombra de un toldo, esperando que hagan otra lista.

Cerca de ella se encontraba Damiana Téllez, de 65 años, que también madrugó en busca de la vacuna. Ella ni siquiera pudo anotarse en la lista y esperaba que empiecen a registrar a los aspirantes del día siguiente. “Dice que ya van a hacer la nómina de mañana (por hoy), estoy esperando eso. Quizá mañana tenga suerte”, dijo la mujer, que se mostraba tranquila, pero a cada rato se rociaba alcohol en todo el cuerpo. “Hasta ahora no me he enfermado, pero le tengo terror a la nueva variante (P1), por lo que está ocurriendo en Brasil, por eso es que quiero recibir la dosis”, dijo la mujer.

El gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Alberto Hurtado, confirmó que se amplió la vacunación a personas, de entre 70 y 79 años, por ahora en 15 puntos fijos de inmunización, pero se espera que a partir de lunes sean 14.

El epidemiólogo del Sedes informó que hasta la fecha ya se ha vacunado a 5.500 adultos mayores, quienes han recibido la primera dosis y cumplidos los 21 días recibirán la segunda.

El secretario de Salud de la Gobernación, Marcelo Ríos, dijo que los mayores de 80 años rezagados también podrán ser vacunados, incluso la próxima semana.

Sostuvo que se debe acelerar la llegada de vacunas tomando en cuenta que la casuística del Covid-19 y que la letalidad podría ir en aumento en las próximas semanas. “La incidencia de casos se observa en los jóvenes, pero la letalidad se da en adultos mayores”, subrayó el secretario de Salud de la Gobernación. Dijo que la expansión del virus no depende de las nuevas variantes de Covid-19, sino del comportamiento y de la participación de las personas, ya que el relajamiento de las medidas de bioseguridad alienta a un escenario favorable para que el Covid-19 circule.

Muertes de trabajadores de salud

Por otro lado, según la última actualización epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Bolivia ocupa el tercer lugar en cantidad de muertes de trabajadores de salud en Sudamérica. Desde enero de 2020 hasta el 13 de abril del presente año, nuestro país registró 421 decesos por coronavirus en el personal sanitario. El primer lugar lo ocupa Brasil, con 656 casos; seguido por Argentina, con 472.

El ejecutivo del Fesirme de La Paz, Fernando Romero, coincide con el informe de la OPS y afirma que Bolivia está entre los países con mayor muerte de trabajadores de salud.

“De acuerdo a la población y número de enfermos, estamos a nivel de países que tuvieron más fallecidos de profesionales de salud y este problema puede ser peor en la tercera ola. El riesgo de muerte es altísimo en la tercera ola”, según Romero.

En medio de esta situación, el Ministerio de Salud emitió un comunicado para recordar que la norma vigente que permite el teletrabajo no se aplica al personal de salud porque este sector ya recibió la vacuna contra el Covid-19.

“Considerando que todo el personal de salud del país se encuentra inmunizado contra el Covid-19, se recuerda a las direcciones de los Sedes y a los directores de hospitales y de la seguridad social que la norma vigente establece que, si bien está vigente la modalidad de teletrabajo, esta no se aplica al personal de salud del país”, dice parte del comunicado del Ministerio de Salud.

Al respecto, el representante del Fesirmes de La Paz indicó que cumplirán con la instructiva y que se prevé el retorno a sus fuentes laborales de 400 profesionales de salud solo en el departamento de La Paz.

Por su parte, el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Luis Larrea, pidió al Gobierno trabajar en la abrogación de la Ley de Emergencia Sanitaria en lugar de estar generando conflicto con el sector.

Se mantienen las medidas

La viceministra de salud y vigilancia epidemiológica, María Renee Castro, reiteró ayer la presencia de la cepa británica de Covid-19 en el país; sin embargo, asegura que aún no hay confirmación sobre la variante brasileña.

La autoridad nacional basa su afirmación en los resultados recibidos desde los laboratorios de Brasil, pero se muestra cauta a la hora de hablar sobre la presencia de la cepa amazónica en el país. Castro dice que desconoce los estudios a los que se ha referido el Servicio Departamental de Salud de Santa Cruz que indica que la cepa amazónica (P1) ya circula en el país.

Castro reconoce que “las nuevas variantes de Covid-19 tienden a ser más contagiosas, pero -de acuerdo a los datos epidemiológicos- hemos tenido en la segunda ola un descenso en la letalidad”.

Desde el Sedes cruceño se ratificó la presencia de la cepa amazónica en el departamento, según lo demuestran los estudios realizados por el Instituto de Biología Molecular y Biotecnología de la UMSA. Castro desconoce los detalles de este estudio y pide cautela mientras se recibe la información anunciada.

La autoridad nacional considera necesario mantener la calma y no alarmarse ante las nuevas mutaciones del virus. “Las variantes que se van formando es normal en los diversos tipos de virus, como ocurre con la influenza”, señaló la viceministra del área.

A pesar de la existencia de diversas variables en el país, la viceministra sostiene la relevancia de continuar con las mismas medidas de cuidado dispuestas hasta ahora.

Lo sintetiza en las tres m: “manos, metros y máscara”, en referencia a la limpieza de manos, la distancia de bioseguridad y el uso permanente de barbijo.

Por Condori Luis Pedro

Diseñador y Administrador de Noticias en la Web

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